sábado, 31 de enero de 2009

Bourdieu, Pierre y Passeron, Jean-Claude - La Reproducción [Elementos para una teoría del sistema de enseñanza]


Reseña:

"El trabajo de Pierre Bourdieu y de Jean Claude Passeron (Hablo de “La Reproducción”, editorial laia barcelona, 1977)tiene como fin explicar el funcionamiento de la acción pedagógica en el campo de la educación, desde una perspectiva sociológica. Si bien, los autores usaran el termino biológico “Reproducción” para definir la constante transmisión de conocimientos, pautas culturales y formas estructurales del sistema de enseñanza en el caso francés. Hay que tener en cuenta y no perder de vista que, los elementos usados por Bourdieu y por Passeron son encaminados a la creación de una teoría del sistema de enseñanza. Por esa razón, aunque, haya trabajado en el caso francés, sus aportaciones pueden ser validas en cualquier otro contexto parecido, obviamente sin dejar a un lado las diferencias que puedan presentar otros casos.

Con estos antecedentes podemos explicar en este trabajo algunos elementos conceptuales utilizados por Bourdieu y Passeron en su obra, los cuales se me hacen de interés abordar.

La violencia simbólica “…es también inculcar a los alumnos… los valores y la cultura de una clase particular, la arbitrariedad cultural de una clase particular”, (Bourdieu; 1977: 30) . Sin embargo también es “todo poder que logra imponer significaciones e imponerlas como legítimas disimulando las relaciones de fuerza”, (Ibíd.: 30). La violencia simbólica al igual que ser una imposición, es una agresión a lo que pueda ser extraño. Es un medio, el cual puede ser empleado con tanta sutileza o todo lo contrario para pernear entre las colectividades. Esta destinado para incluir y excluir al sujeto dependiendo de los parámetros establecidos por el sistema. En este caso el sistema escolar. La escala numérica y también considerada valorativa es una muy buena representante de este ejemplo:

Juanito cumplió con todas las tareas; saco buenas calificaciones en sus exámenes; siempre llegó temprano a clases; siempre venía limpio, no hubo día que se portara con mala conducta. Resultado: Juanito tiene diez de calificación.

En cambio…

Pedrito con dificultad terminaba una tarea y la que finalizaba estaba mal; sus exámenes no eran nada buenos; a veces llegaba tarde y sin desayunar; siempre fue muy distraído y un poco dormilón. Resultado: Pedrito tiene seis punto cinco de promedio.

A simple vista y con las excusas descritas, hacemos una valoración y declaramos: Juanito se merece el diez de calificación mientras que Pedrito se merece su humillante y vergonzante seis punto cinco por flojo, burro y dormilón.

La violencia simbólica se encarga de darle de cierta forma a cada quien un sitio. De excluir de la lista al más distraído y de incluir en el cuadro de honor y en las listas de las becas a los más “entregados”.

En el caso mencionado se dictan excusas muy conocidas, sin embargo lo que hay debajo y detrás no es explicado. Veremos como la sociedad y el mismo sistema educativo puede ser injusto e inquisidor de la vida del estudiante.

(Aunque en este trabajo la cuestión de la justicia es tomada como ejemplo, puesto que sabemos que la justicia puede ser muy ambigua).

Resulta que Juanito cuenta con una familia de clase media. Su padre es burócrata de la tesorería; su madre es enfermera del Seguro Social; tiene un hermano mayor que ya esta casado. Cuenta con un cuarto propio, donde la televisión y los juegos de video son su recompensa por estudiar.

Por otro lado Pedrito tiene a unos padres desempleados y sin estudios, los cuales tienen ingresos esporádicos; tiene cuatro hermanos, uno mayor que él y otros tres menores. Pedrito tiene de cierta manera la responsabilidad de cuidar a sus hermanos cuando sus papas salen a buscar dinero para comer y sobrellevar la vida. Sus hermanos duermen en su recámara, aunque ya no se

distingue de quien sea la habitación.

Condiciones diferentes y extremas; una regla homogénea. El sistema educativo no se detiene a considerar tales situaciones. Si bien, no podemos hacer hipótesis aventuradas como las anteriores, puesto que necesitaríamos comprobar como la economía familiar afecta al desenvolvimiento del estudiante (aunque sea muy obvio); como la cantidad de hermanos reduce la atención de los padres hacia los estudiantes. Podríamos usar el sentido común para dictaminar que esas condiciones aunadas a otras son detonantes para el mal desenvolvimiento del estudiante y que la regla de los profesores no toman en cuenta esas condiciones. Pero el sentido común no es de nuestra incumbencia, sin embargo, la violencia simbólica recae en ese dictamen impreciso del sentido común: los buenos estudiantes avanzan, mientras que los burros se quedan rezagados por burros; el que es buen gallo en cualquier lugar da pelea; etc.

Uno de los elementos más importantes que nos da Bourdieu y Passeron es el desarrollo de la acción pedagógica. “Toda acción pedagógica es objetivamente una violencia simbólica en tanto que imposición, por un poder arbitrario, de una arbitrariedad cultural”, (Ibíd.; 45).

Dentro del sistema escolar, del cual se enfoca Bourdieu, la acción pedagógica la podemos resumir como las diferentes formas de transmitir conocimiento a través de una diversidad de conductos, respaldados por una autoridad pedagógica. La autoridad pedagógica avalará el sistema estructural de enseñanza. Desde qué, cómo y cuando se debe de enseñar tal o cual conocimiento al subordinado que ésta atrás de un pupitre y en frente de una pizarra.

La misma acción pedagógica es excluyente y selectiva como ya vimos. También su selección de significados es arbitraria, sin embargo, esa selección de significados significantes es “necesaria” de cierta forma. Esa arbitrariedad cultural expresa los intereses objetivos, al igual el grado de arbitrariedad. Así, la arbitrariedad se reproduce usando la imposición del sistema cultural.

La relación existente entre la acción pedagógica y la autoridad pedagógica, es que la primera debe recaer en la segunda. Sin la autoridad pedagógica la acción pedagógica no tendría poder de violencia simbólica. La autoridad pedagógica ha recaído su legitimidad en técnicas de coerción hacia el subordinado, aquí la violencia simbólica puede y muchas veces se convierte en violencia física.

Un ejemplo más…

Ahora, la competencia para legitimar una imposición simbólica y reivindicar el monopolio ésta presente. “En una formación social determinada, las instancias que aspiran objetivamente al ejercicio legítimo de un poder de imposición simbólica y tienden de ésta forma a reivindicar el monopolio de la legitimidad entran necesariamente en relaciones de competencia, o sea, en

relaciones de fuerza”, (Ibíd.: 58). Al igual “Esta competencia es sociológicamente necesaria por el hecho de que la legitimidad es indivisible: no hay instancia para legitimar las instancias de legitimidad, porque las reivindicaciones de la legitimidad hallan su fuerza relativa, en último termino, en la fuerza de los grupos o clases de los que expresan… los intereses materiales y simbólicos”, (Ibíd.: 58-59).

Como ejemplo, en la década de los setenta el proyecto del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) fue aprobado por el Consejo Universitario de la UNAM el 26 de enero de 1971, durante el rectorado de Pablo González Casanova, quien consideró tal acción como: "la creación de un motor permanente de innovación de la enseñanza universitaria y nacional, y deberá ser complementado con esfuerzos sistemáticos que mejoren a lo largo de todo el proceso educativo, nuestros sistemas de evaluación de lo que enseñamos y de lo que aprenden los estudiantes".

Ésta propuesta y creación era innovadora a la cual se les sumo las ENEP´s (Escuela Nacional de Estudios Profesionales), un proyecto de desconcentración educativa aprobado en 1974 por el H. Consejo Universitario, con el cual se crearon las Escuelas Nacionales de Estudios Profesionales.

La primera de ellas fue la ENEP Cuautitlán, inaugurada en 1974; al año siguiente, el doctor Guillermo Soberón Acevedo, rector de la UNAM, puso en marcha las ENEP´s Acatlán e Iztacala, y finalmente, en 1976, las Escuelas de Aragón y Zaragoza.

La finalidad elemental es la descentralización de CU (Ciudad Universitaria), al igual para cubrir la alta demanda de estudiantes que venían de la periferia del Distrito Federal.

Esta creación y proyecto tuvo que competir con las ya establecidas Preparatorias y con las facultades de CU respectivamente. Al igual tenia que establecerse como opción de los estudiantes para cursar carreras menos técnicas (en el caso de los CCH´s, aunque es de un nivel medio superior forma y encamina a las ciencias sociales).

Aquí se cumple la reivindicación y la pelea por la legitimidad monopólica de lo establecido y aceptado, por lo nuevo y retante de lo cual habla Bourdieu y Passeron.

Ahora, tanto la autoridad pedagógica como la acción pedagógica deben producir condiciones de su instauración y de su perpetuación. Esto quiere decir que deben buscar de cualquier forma el establecimiento que requieren para quedarse consolidadas.

La autoridad pedagógica estará revestida por un poder adquirido y depositado, que el mismo sistema estructural le confiere. Bourdieu y Passeron ponen una analogía del Profesor-Padre: “toda persona investida de una autoridad pedagógica (es comparada como) la relación arquetípica con el padre (que llega a ser) tan fuerte que todo aquel que enseña”, (Ibíd.: 59).

Es tan importante la forma de transmitir conocimiento que se ve reflejada en la relación dialéctica de la autoridad y acción pedagógica. Es de suma importancia que el depositario de la autoridad tenga mucho cuidado a la hora de llevar acabo la acción pedagógica, si no, corre el riesgo de acabar como el cuento de Vicente Riva Palacio “El buen ejemplo”.

Paso que una vez “En la parte sur de la República Mexicana… hay un pueblecito… En ese pueblo había una escuela… la gobernaba don Lucas Forcida… jamás faltaba… en coro se estudiaban y en coro se cantaban lo mismo las letras y las silabas que la doctrina cristiana o la tabla de multiplicar.

Don Lucas soportaba con heroica resignación aquella ópera diaria. Don Lucas tenía un loro que era… su debilidad y que estaba siempre en una percha en la puerta de la escuela. Rara veces mezclaban sus palabras, más o menos bien aprendidas, con los cantos de los chicos.

Transcurrieron así varios años. Una mañana… uno de los chicos… grito espantado: Señor maestro, que se vuela el perico.

Transcurrieron varios meses, y don Lucas había hachado al olvido la ingratitud del perico. (Don Lucas) tuvo necesidad de emprender un viaje a uno de los pueblos circunvecinos, aprovechando unas vacaciones.

Repentinamente (en el trayecto) Don Lucas creyó oír a lo lejos el canto de los niños de la escuela cuando estudiaban las letras y sílabas. Retúvose asombrado y temeroso, cuando una bandada de loros que iban cantando acompasadamente ba, be, bi, bo, bu; la, le, li, lo, lu; y tras ellos, votando majestuosamente un loro que, al pasar cerca de espantado maestro, volvió la cabeza, diciéndole alegremente: Don Lucas, ya tengo escuela”.

En el trabajo de bourdieu y Passeron la autoridad pedagógica recae en éste ejemplo en el buen querido profesor Lucas Forcida. A acción pedagógica es la forma de “oración” y “repetición” que les enseña a sus alumnos y que hasta el perico pudo aprender. Ahora, el trabajo pedagógico es entendido por Bourdieu y Passeron como “trabajo de inculcación con una duración, suficiente para producir una formación duradera o sea, un habitus como producto de interiorización de los principios de una arbitrariedad cultural capas de perpetuarse una vez terminada la acción pedagógica y, de éste modo, de perpetuar en las prácticas los principios de la arbitrariedad interiorizada”, (Ibíd.: 72).

El trabajo pedagógico dentro del ejemplo es la capacidad y el grado con que Don Lucas transmite a sus pupilos los conocimientos que de una u otra forma deben de saber. Les inculca un Habitus duradero, una imposición que sólo puede ser llevada a través del trabajo pedagógico, lo cual conlleva a que Don Lucas halla tenido cierto grado de “educación” y que su autoridad pedagogica sea reconocida por los padres d elos niños que toman clases.

(Esto es especifico del ejemplo, en otras condiciones la autoridad pedagógica es proporcionada por la estructura del sistema educativo).

Bourdieu y Passeron nos explican la efectividad del trabajo pedagógico, puesto que éste se mide “por el grado en que se produce su efecto propio de inculcación, o sea, su efecto de reproducción… o sea, el grado que logra inculcar a los destinatarios legítimos la arbitrariedad cultural”, (Ibíd.:73).

Don Lucas les enseña a los niños con cánticos; al igual les enseña las vocales y sílabas; ba, be, bi, bo, bu, etc. Lo que es interesante en este ejemplo es que el perico también aprende lo mismo que los niños y lo repite.

Allí se muestra la repetición y la efectividad del trabajo pedagógico de Don Lucas, si el perico tuvo la capacidad de repetir silabas, los niños tienen la capacidad de reproducir su significado.

Aunque cabe aclarar, que, el caso tomado de Vicente Riva Palacio es una crítica a la forma de educar y transmitir conocimiento por parte del profesor.

¿Qué hacia Don Lucas con sus alumnos? Les repetía día con dia la misma información “soportaba con heroica resignación aquella ópera diaria”. Lo que intentó el perico al salirse de su jaula fue el ir con sus iguales a transmitir, a reproducir ese conocimiento que fue impuesto por el propio Don Lucas. Pero a Don Lucas sus maestros también le enseñaron que la unión de la letra a con la letra b se decía: “ba”.

El sistema de enseñanza según Bourdieu y Passeron es como la base y la plataforma en la que se sostendrá la institucionalización de la forma de transmitir conocimiento al igual que el tipo de conocimiento que se va a reproducir y a transferir.

“Las condiciones institucionales… son necesarias tanto para el ejercicio de su función propia de inculcación coma para la realización de su función de reproducción”, (Ibíd.: 95). Este sistema de enseñanza “debe producir las condiciones institucionales que permitan a agentes intercambiables ejercer continuamente, o sea, cotidianamente y en un campo territorial tan vasto

como sea posible”, (Ibíd.: 98).

En el ejemplo no ésta muy claro donde podemos tomar al sistema educativo, puesto que la escuelita esta en un pueblecito al sur de la Republica Mexicana y la tarea de Don Lucas era solo enseñar a leer, multiplicar y ha reproducir la religiosidad cristiana. Aunque esa reproducción de

conocimiento cristiano podría para ponerlo como ejemplo.

Bourdieu y Passeron señalan que el sistema educativo “debe garantizar las condiciones institucionales de la homogeneidad y de la ortodoxia del trabajo pedagógico, el sistema de enseñaza tiende a dotar a los agentes encargados de la inculcación (profesores) de una formación homogénea y de instrumentos homogeneizados y homogeneizantes”, (Ibíd.: 99).

Homogeneizar el conocimiento y las ideas es lo que representa el sistema de enseñanza. En el caso de la inculcación cristiana es muy claro y obvio para nosotros comprender tal caso. Don Lucas les da leciones de cómo leer, como multiplicar y como rezar según los principios cristianos.

En conclusión tenemos y caemos a la cuenta, por que la reformas al sistema educativo han tardado mucho tiempo. Al igual, el porque los planes de estudios antes tardaban decenas de años para modificarse y actualmente han ido cambiado o eso nos han hecho creer. Somos presas de esa violencia simbólica y de la arbitrariedad cultural que nos han impuesto y que felizmente hemos aceptado sin cuestionarla. Como diría una cita de una mujer llamada Margaret Mead, recogida por el maestro de la caricatura mexicana el Chamuco mayor; Rius, en la revista el Chamuco y los hijos del averno en la sección de casa de citas: “Mi abuela quiso que yo tuviera

educación, por esto nunca me mando a la escuela”."


FUENTE:

http://polacasacatlan.googlepages.com/laimposicinC3%B3nculturalenlareproducciondebo





Indice :

Introducción a la edición castellana 7
Nota sobre la traducción 12
Introducción a la edición italiana 13
Prólogo 35

LIBRO 1. Fundamentos de una teoría de la violen-
cia simbólica 39

LIBRO 2. El mantenimiento del orden 109
1. Capital cultural y comunicación pedagógica 111
2. Tradición ilustrada y conservación so-
cial , . . . . 155
3. Eliminación y selección 189
4. La dependencia por la independencia. 227
Apéndice 271


http://www.4shared.com/file/83655194/4dfd0a65/Bourdieu_Pierre_y_Passeron_Jean-Claude_-_La_Reproduccion.html